Stablecoins: El contraste entre volúmenes récord y pagos reales en el pasado reciente

Hace poco, un análisis conjunto de McKinsey y Artemis Analytics reveló una brecha considerable en el ecosistema de stablecoins. Durante 2025, estas monedas estables circularon por redes blockchain superando los 35 billones de dólares, una cifra que a primera vista parece monumental. Sin embargo, la realidad del uso genuino cuenta una historia muy diferente sobre cómo se emplean realmente estos activos.

Cifras aparentes versus realidad de uso

El informe estimó que apenas 390 mil millones de dólares del volumen total representaron transacciones que impactaron al usuario final. Eso significa que solo el 1% del movimiento de stablecoins correspondió a pagos auténticos: transferencias a proveedores, nóminas, remesas internacionales o liquidaciones en mercados de capital.

La disparidad es aún más evidente cuando se compara con el panorama global de pagos. McKinsey calculó que el mercado de pagos mundial supera los 2 cuatrillones de dólares anuales. Con esta perspectiva, los pagos reales con stablecoins representan aproximadamente el 0.02% de ese mercado total, una cifra mucho menor a la que sugieren los titulares sobre el “dominio” de estas monedas en la industria.

Los analistas señalaron que la mayoría del volumen que se registra proviene de operaciones internas entre plataformas, transacciones especulativas de criptomonedas y funciones automáticas de protocolos que no generan impacto en la experiencia de pagadores y receptores.

¿Dónde fluye realmente el dinero en stablecoins?

Aunque el desempeño global sigue siendo modesto en términos de adopción masiva, existen tres segmentos donde estas monedas están ganando tracción operativa. El comercio entre empresas (B2B) mueve alrededor de 226 mil millones de dólares anuales con stablecoins, posicionándose como el principal caso de uso. Las remesas y nóminas internacionales suman aproximadamente 90 mil millones de dólares, mientras que la actividad en mercados de capital (como liquidaciones automatizadas de fondos) totaliza 8 mil millones de dólares.

Estos números revelan que, aunque limitados en escala actual, los stablecoins encuentran aplicaciones prácticas en áreas donde las transferencias internacionales tradicionales resultan lentas o costosas. Esta adopción selectiva refleja por qué empresas como Visa y Stripe están explorando integraciones con plataformas de stablecoins, así como por qué compañías cripto como Circle y Tether continúan posicionando sus tokens como alternativas a los canales de pago convencionales.

Perspectiva de largo plazo: del análisis al potencial

Los expertos de McKinsey y Artemis enfatizaron que el diagnóstico actual de bajo volumen de pagos reales no invalida el potencial futuro de los stablecoins. Al contrario, proporciona una base clara para comprender en qué etapa se encuentra el mercado y qué transformaciones serán necesarias para que estas monedas escalen significativamente.

El hallazgo pone en perspectiva el hype reciente alrededor de stablecoins. Mientras que los números de transacción en blockchain resultan espectaculares, la verdadera prueba de viabilidad radica en la capacidad de estas monedas de resolver problemas reales de liquidez, velocidad y costo en sistemas de pago genuinos. El pasado reciente muestra promesa, pero también señala que el camino hacia la adopción masiva aún está en sus etapas iniciales.

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