Tres ciudadanos chinos han sido enviados para procesamiento ante las autoridades fiscales de Corea del Sur tras ser acusados de encabezar una operación de lavado de capitales que movió más de 107 millones de dólares en criptomonedas a través de canales ilícitos. Los chinos detenidos supuestamente dirigían un esquema sofisticado que operó entre septiembre de 2021 y junio de 2025, aprovechando las grietas en la supervisión regulatoria del mercado de activos digitales en la nación asiática.
Operación criminal de los chinos: métodos y alcance
Las autoridades aduanales de Corea del Sur revelaron que el grupo delictivo chino recibía depósitos de clientes a través de plataformas de pago móvil chinas como WeChat y Alipay. Los acusados operaban un intercambio de criptomonedas no autorizado a través del cual canalizaban fondos ilícitos, utilizando múltiples cuentas bancarias surcoreanas para enmascarar la procedencia del dinero.
Para evadir la detección de las autoridades financieras, los chinos compraban criptomonedas en diversos países, las transferían a monederos digitales ubicados en Corea del Sur, las convertían a wones coreanos y finalmente distribuían los fondos a través de numerosas cuentas bancarias nacionales. Este proceso permitía que la red delictiva disimulara completamente el origen ilícito de los capitales.
Métodos de camuflaje financiero
Los tres ciudadanos chinos disfrazaban sus transferencias de activos legítimos, utilizando justificaciones como honorarios por cirugías estéticas para extranjeros o costos de educación internacional para estudiantes. Estas excusas les permitían movilizar miles de millones de wones (equivalentes a 107 millones de dólares USD) sin despertar sospechas en las instituciones bancarias.
El monto total blanqueado alcanzó 148,9 mil millones de wones durante el período de casi cuatro años de operación, demostrando la escala considerable de esta red internacional dedicada al lavado de dinero electrónico.
Contexto regulatorio: la brecha que explotaron los chinos
El caso surge en un momento crítico para Corea del Sur, donde las autoridades continúan enfrentando retrasos significativos en la implementación de un marco regulatorio integral para el mercado de criptomonedas. La falta de directrices claras y las restricciones actuales en el comercio de activos digitales han generado una situación paradójica: inversores coreanos mantienen miles de millones de dólares en criptomonedas en plataformas extranjeras para eludir las limitaciones locales.
Esta vulnerabilidad regulatoria fue precisamente la brecha que los chinos aprovecharon para establecer su operación de blanqueo de capitales, capitalizando sobre el vacío entre las restricciones domésticas y la sofisticación de las redes delictivas internacionales.
Impacto en la fuga de capitales
El arresto de este grupo delictivo chino pone de relieve un problema mayor: según informes recientes, aproximadamente 110 mil millones de dólares en criptomonedas fluyeron hacia el exterior desde Corea del Sur durante 2025, principalmente debido a la incertidumbre regulatoria. La operación detectada representa apenas una fracción de este fenómeno más amplio de movimiento de capitales digitales.
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Los chinos detenidos por lavar 107 millones de dólares en criptomonedas en Corea del Sur
Tres ciudadanos chinos han sido enviados para procesamiento ante las autoridades fiscales de Corea del Sur tras ser acusados de encabezar una operación de lavado de capitales que movió más de 107 millones de dólares en criptomonedas a través de canales ilícitos. Los chinos detenidos supuestamente dirigían un esquema sofisticado que operó entre septiembre de 2021 y junio de 2025, aprovechando las grietas en la supervisión regulatoria del mercado de activos digitales en la nación asiática.
Operación criminal de los chinos: métodos y alcance
Las autoridades aduanales de Corea del Sur revelaron que el grupo delictivo chino recibía depósitos de clientes a través de plataformas de pago móvil chinas como WeChat y Alipay. Los acusados operaban un intercambio de criptomonedas no autorizado a través del cual canalizaban fondos ilícitos, utilizando múltiples cuentas bancarias surcoreanas para enmascarar la procedencia del dinero.
Para evadir la detección de las autoridades financieras, los chinos compraban criptomonedas en diversos países, las transferían a monederos digitales ubicados en Corea del Sur, las convertían a wones coreanos y finalmente distribuían los fondos a través de numerosas cuentas bancarias nacionales. Este proceso permitía que la red delictiva disimulara completamente el origen ilícito de los capitales.
Métodos de camuflaje financiero
Los tres ciudadanos chinos disfrazaban sus transferencias de activos legítimos, utilizando justificaciones como honorarios por cirugías estéticas para extranjeros o costos de educación internacional para estudiantes. Estas excusas les permitían movilizar miles de millones de wones (equivalentes a 107 millones de dólares USD) sin despertar sospechas en las instituciones bancarias.
El monto total blanqueado alcanzó 148,9 mil millones de wones durante el período de casi cuatro años de operación, demostrando la escala considerable de esta red internacional dedicada al lavado de dinero electrónico.
Contexto regulatorio: la brecha que explotaron los chinos
El caso surge en un momento crítico para Corea del Sur, donde las autoridades continúan enfrentando retrasos significativos en la implementación de un marco regulatorio integral para el mercado de criptomonedas. La falta de directrices claras y las restricciones actuales en el comercio de activos digitales han generado una situación paradójica: inversores coreanos mantienen miles de millones de dólares en criptomonedas en plataformas extranjeras para eludir las limitaciones locales.
Esta vulnerabilidad regulatoria fue precisamente la brecha que los chinos aprovecharon para establecer su operación de blanqueo de capitales, capitalizando sobre el vacío entre las restricciones domésticas y la sofisticación de las redes delictivas internacionales.
Impacto en la fuga de capitales
El arresto de este grupo delictivo chino pone de relieve un problema mayor: según informes recientes, aproximadamente 110 mil millones de dólares en criptomonedas fluyeron hacia el exterior desde Corea del Sur durante 2025, principalmente debido a la incertidumbre regulatoria. La operación detectada representa apenas una fracción de este fenómeno más amplio de movimiento de capitales digitales.