Una vida digna no se logra con las dádivas de otros, sino con el esfuerzo propio. La mayor tristeza en el mundo es tener estas tres actitudes: primero, ser pobre pero sentimental, carecer de recursos pero poner toda la emoción en ello; segundo, ser pobre pero ambicioso, provenir de una familia humilde pero tener un orgullo excesivo y una alta autoestima; tercero, ser débil pero excesivamente bondadoso, tener poca fuerza pero una compasión desbordante, siempre intentando cuidar a los demás, hasta que finalmente se da cuenta de que no tiene a nadie en quien confiar.
Ver originales
Esta página puede contener contenido de terceros, que se proporciona únicamente con fines informativos (sin garantías ni declaraciones) y no debe considerarse como un respaldo por parte de Gate a las opiniones expresadas ni como asesoramiento financiero o profesional. Consulte el Descargo de responsabilidad para obtener más detalles.
Una vida digna no se logra con las dádivas de otros, sino con el esfuerzo propio. La mayor tristeza en el mundo es tener estas tres actitudes: primero, ser pobre pero sentimental, carecer de recursos pero poner toda la emoción en ello; segundo, ser pobre pero ambicioso, provenir de una familia humilde pero tener un orgullo excesivo y una alta autoestima; tercero, ser débil pero excesivamente bondadoso, tener poca fuerza pero una compasión desbordante, siempre intentando cuidar a los demás, hasta que finalmente se da cuenta de que no tiene a nadie en quien confiar.