En solo unos pocos años, la capacidad de aluminio electrolítico de China se ha trasladado del norte hacia el suroeste, lo que ha traído beneficios en costos, protección ambiental y estrategia, redefiniendo el mapa de la industria pesada. Yunnan y otras regiones, aprovechando los recursos hidroeléctricos, han reducido los costos de producción, disminuido las emisiones de carbono, mejorado la competitividad internacional y formado una cadena industrial completa, promoviendo el desarrollo económico y garantizando la seguridad industrial. Esta reestructuración de la industria no solo es una acción económica, sino también una clave para proteger las ventajas estratégicas del país.