Bitcoin se mantuvo en torno a los 90.000 dólares y no tuvo impulso ascendente, cayendo a 83.920 dólares con una caída del -6,23% en 24 horas. Las criptomonedas convencionales, como Ethereum y Solana, han disminuido en general, la confianza en el mercado es baja y los inversores tienden a ser cautelosos. Esto contrasta con el fortalecimiento de los mercados bursátiles globales y el debilitamiento del dólar estadounidense, lo que lleva a que los criptoactivos se consideren instrumentos de alto riesgo de volatilidad en lugar de activos refugio seguros, y el mercado está en una fase de espera de señales más claras.