Cuando el pago se convierte en código, cuando la moneda se vuelve programable, cuando la IA tiene su propia billetera — esto ya no es ciencia ficción. En 2026, estamos en el umbral de la Internet financiera.
El foso de protección de las finanzas tradicionales está colapsando. No por una crisis del mercado, sino porque las reglas del juego han cambiado. La nueva generación de infraestructura representada por Circle y Arc está convirtiendo aquellas cosas que antes solo podían hacer Wall Street en APIs accesibles para cualquier desarrollador. ¿Qué significa esto? Significa que la era dorada del emprendimiento acaba de comenzar.
Según observaciones de la industria, estamos siendo testigos de tres grandes divisiones en la tecnología financiera: por un lado, la especulación continua — predicción de mercados, intercambios, optimización de volatilidad, que sigue siendo animada pero también ruidosa; por otro lado, surge un escenario más serio, más profesional y más eficiente — aquí no hay bullicio de casino, solo la fuerza de los sistemas. Las stablecoins ya se han convertido en el protocolo TCP/IP del dinero.