El presidente de Estados Unidos, Trump, propone liberar los activos congelados de Rusia y utilizarlos como herramienta en las negociaciones internacionales, lo que marca un cambio importante en la estrategia diplomática. Esta decisión ha generado reacciones polarizadas, con los partidarios que creen que puede facilitar el diálogo de paz, y los críticos que temen que debilite la credibilidad del mecanismo de sanciones. El mercado ha mostrado volatilidad ante este cambio, y el futuro de la situación influirá en el nuevo marco de la diplomacia internacional y en la orientación de las estrategias de sanciones económicas.